domingo, 29 de noviembre de 2020

Las olas, el viento, sucundún sucundún

El año pasado asistí por primera vez al Festival de Mar del Plata en su edición número 34. La larga espera se cumplió y fue todo lo que anhelaba. Si bien ya hace varios años que asisto al BAFICI, donde hay que encontrar huecos en la rutina, trasladarse para ir a un festival es vivir el festival. 

Este año, más allá de exhibir un trabajo, estaba negado al Festival en su modalidad online. Sin ir más lejos, sentía que me perdía vivir el Festival. No revisé la programación ni busqué el instructivo. Sin embargo, el primer día me tenté. Busqué rápidamente el sitio web y le di play a la primera película que me apareció (de las recomendadas por el newsletter de La vida útil). Isabella(2020) me recordó lo mucho que me gusta el cine que se proyecta en festivales. Lo que me llevó a preguntarme: ¿Cuál es el espectador promedio de los festivales?. La primera idea que se me forma es la de un espectador activo, es decir, aquella persona que sabe de entrada que tiene que estar atento. Aunque haya películas inentendibles de todas maneras, o películas más amenas, uno creo que en la película hay algo más aparte de lo que ve. El montaje no lineal de Isabella obliga al espectador a estar atento, a entender la lógica narrativa hasta que en un momento queda claro y uno ya se puede entregar a los personajes que en sí son el alma de esta película. 

Siguiendo esta línea, se pudieron ver durante el Festival montones de cortos de los cuales solo vi tres y cada uno interpela a su manera. Leaf(2020) lo hace desde los recursos que la animación le permiten, Poilean(2020) desde la mera observación de un radiante paisaje rural y Donde podemos encontrarnos(2020) desde una exquisita división de pantallas.(Cabe destacar que este último se pudo ver en el marco Pantalla UBA, quizás el lugar donde mejor se trabaje la experimentación desde lo académico hoy en día).

Si hay algo que me gustan en particular de los Festivales son las retrospectivas y homenajes. La posibilidad de ver una obra maestra en pantalla grande y buena calidad (aunque durante esta edición solo se dio esta última) que de otra manera no haya sido posible (generalmente por mi edad), me llena de satisfacción. Y así fue al ver La cifra impar(1962) el primer largo de Manuel Antin. La otra gran figura dentro de trayectorias fue Edgardo Cozarinsky, a quien estuve leyendo estos días. La sensibilidad que maneja en sus películas es de un nivel superior. Sobre todo Medium(2020) su documental sobre Margarita Fernández. 

Lo que más me llamó la atención fue la presencia (o mejor dicho, la ausencia) de Cozarinsky en la película (videoensayo) de Nicolás Zukenfeld No existen treinta y seis maneras de mostrar cómo un hombre se sube a un caballo(2020). Creo que no hay mejor forma de cerrar el festival que con una película que te da ganas de ver películas. 

Pienso un poco en el recorrido de la semana y me di cuenta de que hubo (llegué a ver) varias películas con protagonistas jóvenes (lo que ya he nombrado como adolescentes bien) y temas familiares. Algunas que me divirtieron como Shiva Baby(2020) y Las siamesas(2020), una que me hizo reflexionar como La escuela del bosque(2020) y dos que pasaron sin pena ni gloria como Sophie Jones(2020) y Seize Printemps(2020). 

Ahora,  ya pensando si el próximo año podré volver a la Perla del Atlántico, aprecio haberle robado tiempo a la rutina cargada de trabajo para ver una docena de películas en este Festival tan querido. 



domingo, 22 de noviembre de 2020

Es contagioso como te reís

Después de mucho tiempo pendiente, al fin vi Familia Sumergida(2018) dentro del evento de EDA Presenta donde hablamos con su directora y su editora. Muchas películas tratan el duelo, la perdida de alguien cercano, y hasta el momento, no he visto ejemplos que se repitan. Cada film, o mejor dicho, cada mirada sobre el tema está atravesada por un historia personal. Siento que nadie puede narrar un duelo si no ha pasado por la experiencia. Y de algún modo, lo mismo sucede con el espectador, si no ha transcurrido un duelo, difícilmente empatice con sus personajes. 

Como bien se entiende en el film, el duelo es un proceso, puertas que se abren, un rutina desdibujada. Una protagonista que deambula dentro de sus propios límites. En algún punto me hace acordar mucho a La luz incidente(2015).


Hay un camino de la ciencia ficción que no precisa de la ciencia verosímil para crear monstruos o hacer cosas imposibles. Donde el hecho de explicar cómo llegaron a tal puerto se vuelve incluso absurdo. Con Re-animator(1985) pasa un poco esto, el objetivo es ver qué pasa cuando devolvemos a alguien a la vida. De entrada sabemos que va a salir mal, de hecho la primera escena a modo de prólogo trata de eso. Y no hay vuelta. Entonces la ciencia se corre a un lado y entra el terror (más cercano a la comedia) donde todo lo que puede pasar en una morgue, pasa. 


Si bien no soy un gran conocedor de la nouvelle vague, reconozco que hay grandes autores que estoy esperando el momento para conocer. Es el caso de Rohmer y aproveché la retrospectiva de MUBI para entrar. Pauline en la playa(1983) es la sensación total de estar de vacaciones, donde el tiempo no corre a nadie. Debo admitir que me gustó, uno como espectador entra en la lógica de la película y se siente parte. Seguiré con la retrospectiva.


Tengo una categoría entre las películas que voy viendo a la que denominé Adolescente Bien. Se trata en su mayoría coming of age donde considero que los adolescentes son tratados como gente de su edad y no estereotipos de películas como High School Musical(2006). Pero esta semana tuve que dejar lado esta categoría por una nueva: la ESI movie. Unpregnant(2020) da pie a esta nueva categoría sin la necesidad de ser un panfleto, tratando los temas con la altura que merecen (en primer lugar el aborto). Si bien por momentos cae en lugares básicos (tanto situaciones como personajes) tiene varios aciertos. 




domingo, 15 de noviembre de 2020

I believe we have adquired the power of speech

 Volví a ver después de mucho tiempo Mamá ¡soy un pez!(2000), película que consideré perdida mucho tiempo (incluso me costó encontrarla en los principales sitios de piratería) ya que sólo la había visto en un VHS ajeno. Pregunté entre mis allegados si tenían recuerdo de esta animación danesa, no hay mucho registro de su paso por el cine, salvo mi amiga Martina Vidret que asegura haberla visto con su abuela en el Multiplex Belgrano.

La película funciona, es corta, establece muy rápido a sus protagonistas arquetípicos y los sumerge en la aventura. La música, o mejor dicho, las escenas musicales están muy ancladas al momento de su realización y el paso del tiempo cada vez lo demuestra más. La combinación de animación 2D con 3D está al nivel de las Disney de ese momento (sin ir más lejos, me hizo recordar mucho a El planeta del tesoro(2002) aunque se trama sea parecida a Las locuras del emperador(2000)).


En el camino de Disney a convertirse en un gran monopolio, la compra de la Fox trajo consigo muchos grises respecto a como se van a unir las historias del universo Marvel, ya que sin problemas (salvo para los guionistas) los X-men se con conjugan con los Vengadores en los comics. Si no me equivoco, con The new mutants(2020) se concretan los proyectos previos de la Fox. La película estuvo encajonada un par de años y finalmente cayó en los torrents la semana pasada. 

Buena, mala, me da igual. Cumple con la formula, cae en lugares comunes pero se agradece que no hayan forzado la intromisión de ningún personaje preexistente (gracias por no resolver otra película con Jean Grey y el fénix). Me animo a decir que funciona mejor, incluso, que las dos películas anteriores. 


A pesar de haberme negado por cuatro años (luego de haber visto la primera parte), finalmente vimos Sharknado 2: the second one(2014). Al verla reafirmé los motivos por los que me había negado, aquellos que en esta segunda parte exageran. La autoconciencia de estar realizando un producto que de entrada se sabe que va a ser malo, genera en mí muchos interrogantes. Sé que no suelo hablar de películas que no me gustaron, pero ésta en particular me interpela como participe del mundo cinematográfico. La primera pregunta que se me viene es: ¿por qué aquello que en la primera parte quedó como un error, en ésta se repite como un logro? Estando la mayor parte del tiempo en los márgenes de lo inverosímil (para la propia trama), no parece vislumbrarse ningún interés por tomar una posición ética al respecto. Con esto no voy a que la película debe replantearse todo el tiempo su posición, sino que ni siquiera se toma en joda a sí misma. No parece haber un placer por hacer las cosas mal (tampoco hay pruebas de que se pueda llegar a hacer bien). Un ejemplo rápido: los actores actúan mal (cada uno en el registro que quiere) y nadie se burla de que actúan mal. 

No quiero extenderme mucho con los defectos que le encuentro, pero recalco nuevamente lo que hablé hace un par de semanas con respecto a Tommy Wiseau. Al menos él le puso ganas a su película, incluso interpretándola. No es la sumatoria de sketches sobre tiburones volando por el aire, que podría estar bien si se contara algo con ganas. 


Por alguna razón que se me escapa, esta semana vi varios cortos en distintas plataformas y no puedo dejar de mencionarlos. CORPS(2016), un pequeño documental de observación belga, Virus(2020) de Emi Castañeda que se pudo ver en el marco del festival asterisco y Blue Boy(2019) un documental de los que me gusta llamar encuesta social y estuvo disponible en MUBI. 


domingo, 8 de noviembre de 2020

Put that in the past tense

Una amiga se muda y regala todos sus DVDs; si bien no soy un gran coleccionista ni guardo cierto romanticismo por el formato, decidí chusmear su colección y llevarme varias joyas (en su mayoría películas que no vi). Me pasan dos cosas con los DVDs, por un lado, la necesidad de verlos, están ahí ocupando espacio (igual que los libros) y una voz interna me dice "dale, tenés que mirarlos". Por el otro, admiro eso que hemos perdido dejando el formato de lado, me refiero al material extra que viene con el disco: casi siempre el trailer, escenas eliminadas, el comentario del director, fotos del rodaje y, en el mejor de los casos, un pequeño documental que te hace sentir un experto en todo lo que tiene que ver con la película. 

La primera película que vi del pilón que me traje fue Cortina Rasgada (1966) que pertenece al último periodo del maestro del suspenso. Si bien la película tiene todo lo que cualquiera podría señalar en una película de Hitchcock, no llega a generar el mismo interés que films anteriores, pero el documental que viene adjunto generó en mí una fascinación por la trama que enriqueció el relato y me hizo olvidar lo que sentí al verla. Aunque esta fascinación fue disminuyendo con el correr de las horas, me quedé con la duda de quién invirtió en este pequeño documental, tan bien elaborado. También me pregunté si se relaciona de alguna manera este tipo de contenido con el que encontramos en video-ensayos en Youtube, como una consecuencia lineal. 


 

Viniendo un poco a lo más nuevo, una película que quizás se podría haber estrenado en cines pero terminó en Apple TV: On the rocks (2020). Se comparó mucho esta película con una película anterior de la misma directora donde repetía al actor (que se ha encasillado en un personaje recurrente con su propio tono del que no puede salir) y creo que estas comparaciones son erradas. Si bien las protagonistas están en medio de una crisis, el abordaje de la trama y la motivación principal, paran a ambos films en esquinas diferentes. Se acabaron las emociones, la sensación de que no pasa nada y pasa de todo, mejor dicho, aquí el tema se invierte, pasa de todo cuando en realidad no está pasando nada. 



Estas semanas está disponible en Cinear un apartado para el festival de cine surcoreano Han Cine. De momento vi dos películas, pero me gustaría centrarme en la segunda A taxi driver(2017). Funciona como un reloj, cae en todos los lugares comunes y lo hace bien, sin que parezca forzado. La regla es la siguiente: para contar la historia de una guerra, contemos la historia de un soldado. Y siguiendo todos los pasos del camino del héroe, este film logra atrapar hasta el final (bueno, hasta en frases comunes caigo). Ah, y si fuera poco, cuenta Song Kang-So como protagonista, a quien hemos denominado con mi hermano como el Darín Coreano.



Comencé un curso de investigación y producción de archivo para documental, un tema que me viene interesando hace tiempo. Y como no podía ser de otra forma, aproveché para ver por fin La república perdida(1983), quizás el documental más completo sobre la historia política argentina que abarca desde 1930 hasta el golpe de Estado de 1976. Aunque la calidad que se encuentra en Youtube es lamentable, la cantidad de material de archivo utilizada se puede apreciar. Resulta completamente amena su narración y la música de Luis María Serra es la frutilla del postre. En palabras del propio Miguel Pérez, el film funciona por su estructura de golpes y contragolpes, donde se oponen las fallidas democracias y los golpes militares. Aunque el final del film es triste, la historia siguió y hoy festejamos 37 años de libertad.