Seguimos con una semana de vacas flacas. Pero con un gran estreno que propuso rever un gran clásico para tener vivo el contexto. La nueva es Mank(2020) que se puede ver en el streaming de la gran N roja, y el clásico es El Ciudadano(1941) que se puede ver en Qubit.
Creo que las películas que se encarguen de contar la historia detrás de otra película valen la pena, ya sea documental o ficción. No sólo por el interés de saber cómo se hace una película (esta pregunta jamás es contestada), sino porque da lugar a entender que las producciones están sujetas a su contexto, que las personas que la hicieron estaban pasando por algo. Mank justamente apunta hacia ese lado, quién estaba a la cabeza de un estudio cinematográfico durante los años '30, los intereses de quién estaban en juego. Y considero que la película logra que nos preguntemos lo mismo ahora, sobre todo cuando no la estamos viendo una sala de cine.
El segundo asunto que pone en tema de juicio el film de Fincher es la autoría de una obra cinematográfica, un tema que da que hablar mientras siga vigente la teoría del autor que recae sobre la figura del director (aplicable para aquellos que tengan un estilo propio, claro). El film parece más cercano a la postura que rescataba Pauline Kael en su libro homónimo a la película de Welles, aunque el final demuestra que ninguno quiso hacerse cargo de ir a recibir el único Oscar que congratuló a la cinta.
El cine de Nanni Moretti me resulta siempre didáctico y divertido, por eso no me apuro para ver sus películas. Esta semana vi al pasar Aprile(1998), también en Qubit. Un cine que me gusta descubrir de a poco, donde se entra en la lógica en seguida, sin necesidad de aclarar hasta donde llega lo ficcional y hasta donde la realidad que vive el director. Sería fácil compararlo con Woody Allen por su personalidad, pero utiliza recursos completamente diferentes. Me animo a decir que el método es justamente el inverso, mientras Woody Allen siempre encarna un personaje que se parece a él, Nanni se encarna así mismo personificado.
Sigo con la retrospectiva de Rohmer en MUBI dentro de su colección comedias y proverbios donde explora estados que parecen sacados de la literatura, pero que sin embargo se tornan de lo más cinematográficos. En El rayo verde(1986) encontramos bastante de esto en el proceso que atraviesa su protagonista. Debo seguir viendo para poder generar una idea más concreta de lo que su cine pone en manifiesto.
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