domingo, 25 de abril de 2021

Bazofi de la tercera fase

Cerrando un poco lo que nos dejó la entrega de los Oscar de este año (del cual ya hablé ediciones anteriores y saldrá mañana un apartado en el newsletter de Martina Vidret llamado Me picó el bichito), revisé por arriba de las categorías. Miré con interés Love and monsters (2020) para ver hasta qué punto llegamos hoy día con los efectos especiales (o directamente el CGI) y debo admitir que los bichos todavía se notan como los de la primera versión de La amenaza fantasma(1999) -sobre todo algunos momentos del perro-, pero da pie a la imaginación. Sin salir del sitio de la gran N roja, también vi el corto documental A Love Song for Latasha (2020), lo que se dice un documental necesario, donde queda registro de un acontecimiento. Última en Netflix, The white tiger(2020), nominada a mejor guión original (aunque muy original no parece).


Arrancó el Bazofi! Alegría sin fin. Estos días pude ver películas que de otra manera sería difícil acceder, ya sea por la escases de copias, el acceso a ellas o por tener un realizador ignoto. Un proyecto hermoso que parte de un disco, The planet(2001) inspiró un puñado de animadores; la película de mayor éxito de Hugo Fregonese en Estados Unidos, My six convicts(1952); una gran producción del periodo mudo que maravillo a Fellini de chico, Maciste all'inferno(1926); el drama de un niño solo en una ciudad que no conoce donde hablan un idioma que no maneja, La mano dello straniero(1954); y un documental tan extraño no sólo por la forma en que retrata el tema (promocionaron el film con la frase "único en el mundo con una cámara ubicada en el recto") sino por la música de Roger Waters y Ron Geesin, The body(1970). Una verdadera panzada. Y sigue!




domingo, 18 de abril de 2021

Y voy a ser yo el único boludo que juegue con armas desiguales?

Como ya supuse la semana pasada, estamos frente a un año muy flojo en cuanto a calidad dentro de las nominaciones a mejor película en los Oscars de este año. Si bien las ocho no son malas películas (todas en un punto logran lo que se proponen contar), cumplen con cierto estándar, sin romper ninguna regla o proponer cosas nuevas. Minari(2020) funciona como un drama tradicional, la familia, luego de mucho esfuerzo y dedicación, logra sortear las dificultades para cumplir el sueño americano. Así como el protagonista de Sound of Metal(2020) -quizás la mejorcita del lote- logra aceptar su sordera y seguir adelante, o como el personaje de Frances McDormand logra sobrevivir un año al nuevo estilo de vida (atravesada a su vez por un duelo interno). 

Prefiero moverme hacia las demás nominaciones, donde suele estar lo interesante. Tal es el caso de Colectiv(2019), el documental rumano con dos nominaciones. Un caso parecido a la tragedia de Cromañón, que terminó desmoronando la negligencia política reinante. Me pasa algo curioso con las películas rumanas, siento que se trata de una sociedad muy parecida a la nuestra pero más gris, puede que tenga que ver con la fotografía, pero cada vez que hay un exterior día está nublado. 


Una deuda pendiente hace bastante tiempo es continuar con la filmografía de Wong Kar-Wai y gracias a la retrospectiva de MUBI pude ver una gran copia de Chungking Express(1994). El curioso caso de contar dos historias sin narrarlas en paralelo y que de la sensación de que no se trata de dos mediometrajes, sino de una unidad. Más allá de lo interesantes que son sus protagonistas, la ciudad de Hong Kong es un personaje más, muy presente con su ritmo rutinario y sus colores. La utilización de California Dreamin', el deseo de escucharla una vez más, hacen que la segunda historia tenga otra impronta. 


Caí en el abismo de Los Visionadores(2020), muy profundo, y me topé con la escena de Pasik y Ranni al minuto 7 de haber empezado Delito de corrupción(1991). ¿Lo mejor? claramente la música de Luis María Serra.

  


domingo, 11 de abril de 2021

Te prometo que todo va a pasar en un minuto

Esperando que saliera Un crimen común(2020) en Cinear (vengo juntando ganas desde MDQ del año pasado) terminé viendo este amable documental sobre la influencia alemana en la arquitectura argentina, llamado justamente Konstruktion Argentina(2018). Y si bien, podría ser el anexo audiovisual de una tesis universitaria, la sumatoria de datos curiosos y un ojo acertado al colocar la cámara (los edificios y la elección de focales ayudan mucho) nutren la hora de metraje.


Me ganó la curiosidad y me metí a ver la última de Disney para terminar de entender como plantea la cancha a través de su plataforma on demand. Raya and the last dragon(2021) resultó ser lo esperable, cumplir con las reglas narrativas sin romper nada, completar cada uno de los casilleros de personajes secundarios queribles y a la vez contemplar los temas de la agenda, protagonista femenina y actores que coinciden étnicamente con los personajes que encarnan. 

Sin ahondar en las comparaciones, me hizo acordar mucho a Mulán(1998) y La historia  sin fin(1984)


Seguí por el camino de los Oscars viendo The Father(2020) y Judas and the black Messiah(2021). Por suerte la primera no terminó siendo el dramón que esperaba pero tampoco me fascinó (podría reverla para analizarla a fondo, pero sinceramente no creo que suceda). La segunda parece ser la contracara (aunque se queda del mismo lado) de BlacKkKlansman(2018) aunque difiriendo el final con el archivo (otro archivo).

Aunque me queda ver Minari(2020), siento que ninguna de las ocho nominadas a mejor película se destaca lo suficiente.


Por último, un poco al pasar, volví a introducirme en la Rannix, sólo para llevar a alguien más conmigo. Lo pude hacer porque ahora Los visionadores(2021) está disponible de forma gratuita.



domingo, 4 de abril de 2021

This is Wulfgar

Habiendo terminado el BAFICI, y antes de encarar el camino a los Oscars tardíos de este año (del que descubrí que vi varias películas ya que la mayoría de los estrenos se dio virtualmente), decidí ver esa película, o mejor dicho, la nueva versión de esa película de la que tanto se había hablado (con mayor intensidad en los últimos meses). Prefiero no enojarme con todo lo tóxico que tiene el contexto (o al menos no vomitarlo acá), vamos a hablar del Zack Snyder’s Justice League(2021) en relación a su contenido. Sin comparar con la película que vi hace años en el cine, me pregunto si cuatro horas son necesarias para tener una buena presentación de personajes, generarle una dimensión al villano y preparar el terreno para siguientes películas.

Algo que no me había pasado hasta este momento con las películas de superhéroes, es notar que todos poseen una belleza hegemónica insoslayable. ¿A qué voy con esto? Me siento raro al gustar de la Mujer Maravilla y Mera porque se nota que están armadas para ello. Pasa también con el resto de los personajes, están construidos como dioses y no hay nadie en todo el metraje que baje la vara o genere algún tipo de diferencia.

Este último punto también me hizo ruido, se entiende que estos héroes están protegiendo a la tierra de una fuerza exterior, pero ¿dónde está la gente a la protegen? A diferencia de la versión de Whedon y su familia rusa huyendo, aquí no parece haber nadie temiendo por el fin de la existencia humana, lo que considero que quita bastante peso a la amenaza extraterrestre.




Siguiendo fielmente el podcast de Calori y De Caro, vi Nighthawks(1981), la que consideran la tercera entrega (que no fue) de Contacto en Francia(1971) con un Stallone aún centrado (previo a Rocky III(1982) y las secuelas de Rambo(1982). Completamente cumplidora, cerrando igual a como empieza, demostrando que DaSilva jamás pudo aplicar lo que le enseñaron: ponerse en la cabeza de su enemigo.