Muchas veces decimos que las películas se hacen largas, que habría que recortarles al menos media hora. Y es cierto, muchas películas sufren tener desarrollos flojos del conflicto. Ahora bien, si encontramos una película a la que le quitaron esa media hora de desarrollo, nos sería más difícil como espectadores, empatizar con los personajes, meternos en sus vidas y entenderlos. Por eso los dramas necesitan desarrollo, en un cortometraje no conseguimos ese grado de profundización. Es lo que le pasa a La voz humana(2020), salvo que hayamos pasado por una situación de ruptura similar, nos va a costar mucho empatizar con el personaje de Tilda Swinton. Ojo, están todos los elementos puestos para que el personaje tenga profundidad, pero los mismos no están desarrollados en el tiempo (no parecen tener antecedentes, sólo una consecuencia en particular) y me parece que aquí falla.
El año pasado escribí acerca de La profesora de piano(2001) (creo). En dicha película había una escena en la que los personajes se encontraban a tomar algo en la puerta de un cine (creo, no estoy certificando nada porque no viene al caso). En aquel cine (¿berlinés?) proyectaban un estreno que resultó ser el único largometraje que llegué a ver esta semana: Frequency(2000). Y más que un estreno parece un DVD que alquilaste porque dijiste "está Denis Quaid, me cae simpático desde Juego de gemelas(1998)". Resulta que no llega a ser ni tan divertida como Back to the future(1985), ni tan enroscada como Dejà vu(2006), ni tan berreta como Efecto mariposa(2004).



