domingo, 13 de septiembre de 2020

Vamos a decirle solo lo que queremos que sepan

Steven Soderbergh no deja de sorprenderme (no siempre para bien) con su variada que es su filmografía. Con sus altos y sus bajos en los últimos años, antes del filmar con un iphone y de hacer algo realmente inentendible sobre los Panamá Papers, se dispuso a filmar otra película de robos, un género (si se puede llamar género) que sabe tocar con los ojos cerrados.  La primera vez que me encontré con Logan Lucky(2017) fue en un avión, pensé que daba para algo más que la pequeña pantalla pegada al asiento delantero y la dejé pasar. Ahora viéndola en Netflix, creo que mi decisión fue correcta, no porque esté compuesta de planos complejos o detalles mínimos, sino porque es de esos espectáculos (porque esta film no es más que un entretenimiento) donde vale la pena ponerse cómodo y verlo de la mejor forma posible. 


Pienso en el final(2020) se estrenó en Netflix y hubo comentarios por todos lados, que es muy pretenciosa, que es interesante por esto y aquello, que llegó al punto de no tener sentido alguno, que no sabemos por qué lo dejan seguir dirigiendo, que usa trucos de un corto de estudiante de cine, que no resuelve, que da vueltas sobre lo mismo, que es un ensayo, que no deja de mirarse el ombligo, que las actuaciones están muy bien pero no se entiende, que no sabemos qué esperar, que se mete con otra película que todos aman pero no están de acuerdo, que al fin metió una mujer de protagonista (con toda la misoginia que se le reprocha). Quizás la película sea todas estas cosas y ninguna. Francamente no me fascinó pero debatiría si se prestan las circunstancias.


Volví a ver después de mucho tiempo Harry Potter and Deathly Hallows (parte 1: 2010 y parte 2: 2011) y debo admitir que las disfruto mucho a pesar de seguir encontrándole fallas (desde cuestiones que no se explican y cambio con respecto al libro). Si bien este mundo da mucho para hablar (tanto como su autora), me gustaría centrarme en la siguiente cuestión: ¿Es una saga muy pegada a la generación (la mía +/- 5 años) que creció con ella? Crecer esperando la carta de para entrar a un colegio secundario pupilo debe haber sido el sueño de esa generación. Contagiarnos un montón de modos británicos de ver el mundo (aunque nos apegamos mucho al doblaje): el interés por el té, entender qué hace un ministro (hasta ahí), creer que siempre que vayamos a algún lugar estamos viendo solo un lado de las cosas. 

Pienso en otras sagas como Star Wars que reúne varias generaciones o El Señor de los Anillos que tenía un público previo y cómo siempre volvemos (como a películas que nos encantan), para encontrar un lugar confort, donde estamos completamente protegidos, donde Voldemort nunca va a ganar y la poción de amor es siempre efectiva.

No puedo dejar de recomendar el podcast que me llevo a rever estas películas que pueden encontrar en Spotify. Plantean de forma graciosa muchas dudas alrededor del universo mágico.


Siguiendo la pregunta de ¿Esto ganó el Oscar a mejor película? me encontré con una película que debía hace mucho: Cowboy de medianoche(1969). Pegando en el palo con el New Hollywood, ya mostrando el lado más lúgubre de New York donde un joven del interior va a buscar su vida. Claramente termina mal y no la encuentra, aunque en el camino también perdió su inocencia (acogotada con traumas un poco anteriores). 


Hay un gran interés en los festivales internacionales por las óperas primas. Celebrar las nuevas miradas, hallar autores. A la vez, resulta interesante ver óperas primas de artistas consagrados, por eso el Malba ofrece un ciclo online de cine dedicado a las primeras obras elegidas y presentadas por los dos grandes: Fernando Martín Peña y Roger Koza. Llegué a sintonizar (son restrictivos con el horario) la ópera prima de Pier Paolo Pasolini: Accattone(1961).

Logan Lucky review: Soderbergh's comeback is a delightful blue-collar  Ocean's

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