Llega el fin de año y los tan esperados balances. Pero en cuanto a las películas que se estrenaron en el año me cuesta definir un balance, ya que durante el 2021 se siguen estrenando películas del 2020, por eso prefiero hacer el balance en febrero/marzo. Lo que sí, estas semanas vi dos estrenos, uno por Netflix, Cielo de medianoche(2020) y otro que apareció por ahí, Druk(2020). Ambas relatos cerrados, la primera cae en lugares comunes y se divierte con parafernalia, la segunda explora el comportamiento humano (al menos lo intenta, dado que Thomas Vinterberg ya demostró que lo puede hacer mejor) y tomar ninguna posición moral (sería errado decir que no toma posición alguna). Si bien la de Clooney me aburrió creo que su escena final resuelve mejor que la payasada de Druk.
Luego de haber terminado The Mandalorian y el especial navideño de Lego, decidí rever Star Wars: El ascenso de Skywalker(2019) y lejos de la decepción que sentí en el cine, la sensación actual tiene gusto a miseria. Una película que por sí sola no cuenta nada, a lo sumo entretiene. Una suma de sinsentidos donde se nota el negocio y el fan service. Prefiero dejarla en el olvido y ver cómo sigue Disney lucrando con esto.
Quizás por haber nacido mientras sucedía, me perdí de ver gran parte (o la totalidad) del nuevo Nuevo Cine Argentino en el cine. Y me lamento en parte por no poder acceder a copias en buena calidad. Aún así, la copia que conseguí de Mundo Grúa(1999) permite apreciar los gestos de Luis el Rulo Margani con sus matices de hombre común que refleja el film. Vuelvo y vuelvo a encontrar diálogos cotidianos que me acercan a empatizar con la película sin la necesidad de contar una gran historia. Me pregunto qué pasó con este Trapero que se fue a retratar otras clases sociales.
A modo de referencia vi El silencio es un cuerpo que cae(2017) que por suerte no se queda solo en mostrar los tapes encontrados en casa, sino que va más allá y termina construyendo a un padre, o mejor dicho, la cara de un padre que casi no conoció pero recuerda cada vez más. Destaco un elemento narrativo que considero que sumó: el uso de gráfica a modo de comentario sobre la imagen, sin usar la voz en off todo el tiempo. Con una o dos palabras logra completar la idea de lo que se está viendo.
No puedo dejar de volver a Roger Corman, sobre todo si está Vincent Price interpretando varios personajes como sucede en Tales of terror(1962). Quizás el personaje que más se destaque es vivaz catador de vino, sobre todo porque aquí se construye en oposición a otro gran actor, Peter Lorre. Creo que vale la pena repasar los cuentos de Poe para notar cuantas desviaciones sufrieron sus relatos.
Y así como no puedo dejar de ver películas con Vincent Price, tampoco puedo dejar de ver películas donde aparezca Lautaro Murúa. Quizás un caso emblemático el de Invasión(1969), película rescatada. Una rareza de la mano de Borges y Bioy Casares. Donde no hace falta contar los tantos para saber quién ganó. Voy a leer al respecto y en todo caso volver a verla.
Despido este cierre de año (o inicio ya) con The Game(1997), el gran simulacro de David Fincher. El guión tiene una particularidad que me gusta, si bien nos focalizamos siempre en el personaje de Michel Douglas (salvo por un plano), nos dicen que se trata de un juego y tanto el espectador como el personaje piensan que se trata de algo más, pero sin embargo, se trata de un juego.
Me tomo veinte días de ver películas (bah, quizás alguna vea) y de escribir en este blog. Considero que fue un buen año, donde desde el inicio no falté ninguna semana. 28 ediciones al hilo.
Hasta la temporada de premios.

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