domingo, 28 de marzo de 2021

Uy, hoy trajeron el diario

Ahora sí, se ha completado un ciclo, un nuevo BAFICI a llegado a su fin. Más allá de si tuve suerte o no con las películas que llegué a ver, el balance acerca del funcionamiento del festival, me da positivo. Placer enorme de volver a las salas (de todo tipo) por un lado y por el otro la posibilidad de verlas online, permitiéndome un visionado más cómodo de las mismas. A su vez, decidí no estar tanto a las corridas, no me hago tanto problema si no llegué a ver tal o cual película (por más ganas que tuviera). Otros años, el apuro de llenar la rutina de películas resultaba desgastante, donde veía películas con el miedo de no llegar a la siguiente o incluso exigiéndole a mi cuerpo (sobre todo a mi mente) por encima de las horas de sueño perdidas. 


Esta semana me clavé con varias películas. De algunas prefiero directamente no hablar, aunque no tengo problema en nombrarlas: 10 palomas(2021) y La vagancia(2021). Otras las acepté como experimentos o ensayos: la comentada Concierto para la batalla de El Tala(2021) -donde fueron más interesantes los debates posteriores- y la función de clausura No va más(2021) protagonizada por el mismo Filippelli (al que prefiero leer que mirar).


Las animadas siguen atrayendo mi atención, tanto el corto Piccolino, una aventura en la ciudad(2020) como el largo Cryptozoo(2021). La primera se mantiene en un registro infantil y amigable, mientras que la segunda resulta muy interesante pero, al menos a mí, la animación por momentos no me permitía entrar. 


Gran parte del cine habla de las relaciones humanas, de los vínculos (quizás ya se escribió demasiado al respecto pero lo filmado sigue siendo poco, dado que vemos como siempre se renueva). Podría decir que ese es el único punto en común que tienen El planeta(2021) (relación madre-hija), O livro dos prazeres(2020)(relación de pareja) y Final Exam(2021)(relación entre hermanos). Creo que cada una aporta algo nuevo y, salvo la segunda, cada relación mantiene la misma tensión inicial al terminar el metraje. 


Dos cortos más, ambos de la FUC: Varias veces Vanesa(2020) y Chico eléctrico(2021). El primero se inscribe en eso que coloquialmente se ha dado a llamar cineFuc, ya que la historia parece tener un conflicto planchado, un relato intimista y algún que otro capricho. El segundo es una historia más cerrada, donde se planean reglas claras y no parece haber cosas de más. Recuerdo haber visto el corto anterior de la directora en el BAFICI pasado, que si bien pertenecía al grupo cineFu, su narrativa era sincera. 


Sin dudas, la película que más llamó mi atención esta semana fue Una casa sin cortinas(2020). Posiblemente porque vive en mí la misma incertidumbre (o aquello que no termina de cuadrar) alrededor de la figura de Isabel Perón. Reúne entrevistas de personas relacionadas con política, gente que ha trabajado para ella y amigos de distintos momentos de su vida, hasta incluso un vecino y creo que ahí rige la riqueza de este documental. 


A pesar de haber visto la película de clausura (ya mencionada), mi festival terminó con La estrella roja(2021) una ficción que toma la narrativa típica del documental para contar una historia que no tiene mucho pie ni cabeza. Cualquiera que sea afín al relato documental se dará cuenta enseguida que estos recursos parecen forzados, o incluso a medio camino. No hablo sólo de las entrevistas, sino también de la abismal brecha entre los archivos reales y los producidos para el film.



domingo, 21 de marzo de 2021

La Rannix

 ¡Arrancó el BAFICI!¡Alegría sin fin (porque le sigue el BAZOFI, no olvidar)! Y arrancó (al menos el mío) con lo que Santi Cichello definió como "nostalgia por el cine exploitation" (creo que dijo de explotación, pero no estoy de acuerdo con esa traducción) hablando de Jesus shows you the way to the highway(2019). Si intento contar la trama (cosa que no me gusta hacer) es posible que me trabe explicando por menores que no vienen al caso. Quizás la película más trasnoche de las trasnoches, donde uno debe relajarse y dejarla fluir.


No hay festival de cine si no te clavas con al menos una película. Y que no se mal entienda, la película puede ser buena, incluso interesante, pero uno no estar preparado para ella. Eso me pasó con El diablo entre las piernas(2019) del mexicano Arturo Ripstein (no viene al caso, pero no sabía que seguía filmando, sólo había visto antes Tiempo de morir(1966)). Quizás el proyecto del Espacio Cultural Carlos Gardel tampoco ayudó. 


La película quizás más esperada fue todo que prometió. Hablo de la última película de Néstor Frenkel muy bien llamada Los visionadores(2021) donde actúa el muy seguido Santiago Calori (muchas veces mencionado por estos pagos). ¿Qué mejor que una película que te deja con ganas de devorar películas? Ancio volver a verla una vez que haya salido de La Rannix.


Una nueva sección del festival llamada Romances nos acercó a Dorados 50(2021) y durante su presentación, junto a los directores, Porta Fouz la definió como "lo que debería estar haciendo Woody Allen en Buenos Aires en este momento". Esta frase me quedó picando toda la función, incluso una vez terminada. Si bien tiene puntos en común con el estilo del autor neoyorquino, le juega en contra la comparación. De todos modos, dadas las circunstancias (función al aire libre, con muchos de los personajes que aparecen en la película rodeados de familiares y amigos), la cosa remontó. La crisis de mediana edad vuelve a estar ligada al humor, pero sobre todo al amor.


Doble función de domingo al aire libre en el Museo Sívori. Primero con un mediometraje que tenía ganas de ver hace mucho tiempo, El globo rojo(1956), con la particularidad de que repartieron globos de helio entre lxs niñxs presentes hacia el final de la función y fueron soltados en sincronía con el film. Segundo una película animada de un mundo que tengo muchas ganas de seguir explorando, llamada Petit Vampire(2020) salido de la cabeza de Joann Sfar.   


Mención aparte para una sucesión de cortos que metí en ratos libres como *********** (contraseñas)(2021), Gea, l'ultima mucca(2020) o La cómoda indiferencia de la abundancia(2021). Aunque no me declaro aficionado al formato destacó la joya de (un conocido, aunque hablaría bien igual) Nicolás Turjanski titulada ¡El Archiduque debe morir!(2021). Porque soñar cuesta poco y queda cerca.


Por suerte todavía queda una semana entera de esta navidad adelantada.



domingo, 14 de marzo de 2021

Vamos a robarnos a 11 grandotes de pantalón corto

Gracias al nuevo podcast de Seba De Caro y Santiago Calori, llamado Frame Fatal, llegué a esta película que me entretuvo muchísimo, me sorprendió y hasta me dejó debatiendo acerca de algunos pasajes que no tendrían ningún sentido darle muchas vueltas. Mil gritos tiene la noche(1982) es un punto medio entre el giallo y el slasher sin pertenecer a ninguno de los dos por completo. La versión que se encuentra en Qubit está en inglés, pero tranquilamente se podría haber visto la versión doblada al español mal llamado gallego, ya que a pesar de transcurrir todas las acciones en Boston, la película de filmó solamente en Madrid. 


La tercera película de Néstor Paternostro nos vuelve a invitar a gozar de un montaje vívido que no ha perdido su frescura. Y me animo a decir que no es sólo la técnica, sino la gran cantidad de ocurrencias de una inventiva singular. Paula contra la mitad más uno(1971) está llena de momentos que bien podrían quedar en la Historia del Cine. 

Por suerte, el VHSrip que se encuentra en Youtube no ha perdido calidad en cuanto al sonido (no así la imagen). Aprovecho para compartir esta visita de Paternostro a Filmoteca, donde cuenta acerca de la producción de películas en aquellos años sin mencionar directamente ésta.


Descansa en paz, Dick Johnson(2020) podríamos catalogarlo como un documental de despedida. Porque a veces los documentales cumplen ese rol, ser sanadores y al mismo tiempo un proceso que su realizador podría resolver en terapia, pero decide compartirlo con el resto de los mortales. Y así como la procesión va por fuera, podría dar una mano a gente que se encuentre en una situación similar. 

Debo admitir que por momentos da mucha pena verlo a Dick no entiendo lo que pasa, si la sangre de mentira es suya o no. No creo que haya maldad al mostrarlo (menos viniendo de su hija) pero da pena igual. 



domingo, 7 de marzo de 2021

Vi lo que vi cuando lo vi



Ya comenté lo que me gustan las películas con protagonistas jubilados. El final es seguro, la muerte se vuelve una compañera (y en algunos casos un personaje). El problema es sencillo, nuestros personajes son dejados de lado y no tienen muchas ganas de emprender ninguna misión. Aunque en El agente topo (2020) se da una excepción. Un hombre, viudo hace pocos meses, debe infiltrarse en un hogar de ancianos, filmar y tomar nota del trato que estos reciben. La historia podría pasar desapercibida si no se tratase de un documental, donde su misión parece carecer de sentido, si hay cámaras constantemente mirando cae de maduro que la atención a los abuelos(como son llamados) va a ser excelente. Por suerte el documental va un poco más allá y tiene sus toques de comedia.
A pesar de estar en Netflix, me pone mal ponerle subtítulos, preferí parar la oreja y acostumbrarme al acento chileno.



Creo que a esta altura ya estoy un poco saturado del subgénero (¿subgénero de qué género) violación y venganza, aunque se encuentren perspectivas nuevas la trama se repite. Promising Young Women (2020) busca engañar la mayor parte del tiempo, con truquitos sencillos que terminan cansando. Si bien creo que es clara en lo que quiere mostrar y es necesario que el público masculino la vea, la extensión del segundo acto genera un bache bastante grande y la película se hace un poco larga.



Me estaba faltando el humor de Abbott y Costello para tener un buen panorama de las duplas cómicas del periodo clásico estadounidense, sobre todo luego de haber visto juntos a Chaplin y Buster Keaton (sí, sí, no fueron dupla, pero con Candilejas(1952) me lo pude imaginar) y qué mejor que Abbott & Costello meet Frankestein (1948), que no sólo cuenta con su presencia sino con los actores que originalmente encarnaron a los monstruos de la Universal (salvo Boris Karloff que fue reemplazado por Gleen Strange).
Lo que más me llamó la atención fue reconocer rasgos de Costello en actuaciones posteriores, desde Ricky Gervais hasta Matthew Perry. Y si bien ya lo habían demostrado el resto de los cómicos, su viveza se mantiene intacta.



MUBI me convenció de que Dead Pigs(2018) es una obra maestra antes de verla (error grave). Quizás lo sea, pero no pude conectar con ella. No quiero caer en el lugar común de la Magnolia china, a pesar de que por momentos parecía una copia. Hablé hace un par de semanas de esto acerca de Nine Lives(2005), trataré de no ver películas corales por un tiempo (o en todo caso volver a ver Las horas(2002)).



¡Volví al cine! Con tapabocas por medio fui a ver algo que estaba por ahí desde octubre, pero que no me había llamado tanto la atención. Y por no claverme con Tenet(2020) de nuevo, vi la nueva versión de Las brujas(2020). Con aciertos y desaciertos, debo admitir que Zemeckis es un tipo cumplidor, hace años que no nos regala otra joya (y con lo que dio, tampoco se la exijo) pero el piloto automático le funciona bárbaro. En las antípodas del cine de autor, su narración es completamente invisible.