¡Arrancó el BAFICI!¡Alegría sin fin (porque le sigue el BAZOFI, no olvidar)! Y arrancó (al menos el mío) con lo que Santi Cichello definió como "nostalgia por el cine exploitation" (creo que dijo de explotación, pero no estoy de acuerdo con esa traducción) hablando de Jesus shows you the way to the highway(2019). Si intento contar la trama (cosa que no me gusta hacer) es posible que me trabe explicando por menores que no vienen al caso. Quizás la película más trasnoche de las trasnoches, donde uno debe relajarse y dejarla fluir.
No hay festival de cine si no te clavas con al menos una película. Y que no se mal entienda, la película puede ser buena, incluso interesante, pero uno no estar preparado para ella. Eso me pasó con El diablo entre las piernas(2019) del mexicano Arturo Ripstein (no viene al caso, pero no sabía que seguía filmando, sólo había visto antes Tiempo de morir(1966)). Quizás el proyecto del Espacio Cultural Carlos Gardel tampoco ayudó.
La película quizás más esperada fue todo que prometió. Hablo de la última película de Néstor Frenkel muy bien llamada Los visionadores(2021) donde actúa el muy seguido Santiago Calori (muchas veces mencionado por estos pagos). ¿Qué mejor que una película que te deja con ganas de devorar películas? Ancio volver a verla una vez que haya salido de La Rannix.
Una nueva sección del festival llamada Romances nos acercó a Dorados 50(2021) y durante su presentación, junto a los directores, Porta Fouz la definió como "lo que debería estar haciendo Woody Allen en Buenos Aires en este momento". Esta frase me quedó picando toda la función, incluso una vez terminada. Si bien tiene puntos en común con el estilo del autor neoyorquino, le juega en contra la comparación. De todos modos, dadas las circunstancias (función al aire libre, con muchos de los personajes que aparecen en la película rodeados de familiares y amigos), la cosa remontó. La crisis de mediana edad vuelve a estar ligada al humor, pero sobre todo al amor.
Doble función de domingo al aire libre en el Museo Sívori. Primero con un mediometraje que tenía ganas de ver hace mucho tiempo, El globo rojo(1956), con la particularidad de que repartieron globos de helio entre lxs niñxs presentes hacia el final de la función y fueron soltados en sincronía con el film. Segundo una película animada de un mundo que tengo muchas ganas de seguir explorando, llamada Petit Vampire(2020) salido de la cabeza de Joann Sfar.
Mención aparte para una sucesión de cortos que metí en ratos libres como *********** (contraseñas)(2021), Gea, l'ultima mucca(2020) o La cómoda indiferencia de la abundancia(2021). Aunque no me declaro aficionado al formato destacó la joya de (un conocido, aunque hablaría bien igual) Nicolás Turjanski titulada ¡El Archiduque debe morir!(2021). Porque soñar cuesta poco y queda cerca.
Por suerte todavía queda una semana entera de esta navidad adelantada.
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