De un tiempo a esta parte he desarrollado la respuesta de elevar mis dos brazos y emitir un vigoroso "OBRA MAESTRA" en el momento en que prenden las luces de la sala y llegamos al primer momento de vernos las caras con mi o mis acompañantes. Claro, siempre que se trate de una obra maestra y no de cualquier película. No debe ser demasiado premeditado ni necesita un análisis (en todo caso eso vendrá después) pero sí debe sentirse.
La última vez que lo experimenté fue en la sala más extraña del Cinépolis Recoleta (sí, la de la baranda) al finalizar la proyección de Petite Fleur(2022), una película que me permitió entrar desde el primer momento, con elementos bien jugados. Sobre todo me hizo reflexionar sobre cuestiones de mi propia vida. A la vez destaco la actuación de Hendler, si bien está dentro de su zona me parece que se luce hablando francés.
Con mi mejor amiga (gran compañera de sala) tenemos la teoría de que la sola presencia de Hendler mejora la calidad de la película. No estoy tan seguro de cómo selecciona los proyectos, pero creo que sí tienen en claro que esperan de él cuando lo convocan. Hicimos un repaso mental y, sin tener que pensar demasiado, afirmamos que la carrera del actor uruguayo está plagada de obras maestras, desde recientes como Sistema K.E.O.P/S(2022), Así habló el cambista(2019) o El otro hermano(2017), como de películas que están cerca de cumplir dos décadas -pienso rápido en El fondo del mar(2003), 25 watts(2001) y El abrazo partido(2004)-. Se destacan películas en las que tiene un rol secundario también como El prófugo(2020) y Los sonámbulos(2019). O aquellas que las que apenas aparece una escena o dos como Cara de queso(2006) o Whisky(2004). Incluso en Historias Extraordinarias(2008) donde pone su voz para narrar las visicitudes de uno de los personajes.
No puedo dejar de mencionar su última película como director que se consigue por ahí: El candidato(2016).

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