Esta película es solamente la punta del iceberg de este movimiento. Casi un unipersonal del narrador/directo/productor/guionista/editor y aquí un pequeño regalo de su parte:
Al haber sido criado en compañía de mis abuelos, me son familiares las frases armadas de películas argentinas anteriores a la generación de mis padres. Y creo que por ese lado disfruto películas como Los martes, orquídeas (1941), donde casi todos los diálogos parecen frases hechas. Una muy joven Mirtha Legrand, me animo a decir, sin brillo, es obligada por el mandato familiar a formar pareja y casarse ya que parece la única salida posible. Se destaca Enrique Serrano en el rol del padre como el personaje más divertido (y el que más mueve la trama).
Se pueden ver dos copias, una en Youtube y la otra en Cinear, ninguna es perfecta, pero la de Cinear se conserva mejor.
Si bien mi fascinación por el caballero de la noche arrancó de grande, siento que cuando lo veo representado me siento un chico en el mundo de los adultos. Me hubiera gustado ver la serie con Adam West de chico para poder disfrutarla sin prejuicios, intenté hacer el esfuerzo y correrme del lugar esta semana al ver Batman: the movie (1966). Creo que la riqueza del personaje consiste en tener este abanico de facetas y periodos donde siempre se lo aborda de manera distinta (incluso, o sobre todo, en los comics). La película en cuestión parece ser muy autoconsciente del uso que esta haciendo de los personajes (tanto Batman como sus villanos), sin ir más lejos, utiliza el bati-spray anti-tiburones en los primeros cinco minutos de película.
Con el tiempo tanto la serie como la película han sabido encontrar su lugar en la historia del cruzado encapotado, juntando un gran número de seguidores. Tanto es así que se estrenaron dos películas animadas (con las voces de Adam West y Burt Ward) en los últimos años.

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