Seguir la historia de la entrega de los premios Oscar resulta al menos interesante. Nos encontramos periodos donde las ganadoras fueron fácilmente olvidadas por lo que se denomina la Historia del Cine y otros con aciertos. El caso de En el calor de la noche(1967) me resulta difícil de encuadrar. Trata mucho mejor el racismo en el sur de Estados Unidos que la reciente ganadora Green Book(2018), siempre desde la mirada de los blancos, claro.
Se estrenó en Netflix Nasha Natasha(2020). Si bien quedan preguntas sin responder (no parecen estar del todo planteadas), este documental nos acerca a vida de una artista que tiene millones de seguidores del otro lado del mundo. Y quizás sea solo eso, el carisma de Natalia Oreiro.
Cuenta con un par de recursos que parecen no aportar nada. Si bien la voz en off con las definiciones estructura el relato no parece haber mayor relación ni hilo conductor con el material filmado.
Otra vez gracias a Hoy Trasnoche, llego a esta película desde ya polémica (que podría dar que hablar por días en Twitter), llamada Red Dawn(1984) o Jóvenes Defensores como se la estrenó en Argentina. De los mayores miedos de los conservadores norteamericanos, de donde surge quizás su defensa al porte de armas de fuego (aunque se trate de menores de edad). Y como nombran en el querido podcast, quizás se les fue la mano.
Los documentales que podríamos catalogar como ensayos de los realizadores sobre sus vidas rara vez suelen conmoverme, pero sí me emocionó Ficción Privada(2019) que pudo verse de forma gratuita el sábado pasado gracias al MALBA. Y creo que se dio principalmente por el tema que trata: los padres y su ausencia. Porque lo que busca Andrés (y en cierta medida buscamos todos) es mantener vivo el recuerdo. Y como en toda película de ficción contrata actores para que den vida a sus padres.
Siempre suma la presencia de Edgardo Cozarinsky.
Las películas basadas en crímenes reales parecen ser un nuevo subgénero en Argentina. Podría poner por un lado los que sucedieron tiempo atrás (como las películas basadas en los casos de Robledo Puch o la familia Puccio) y por el otro casos más recientes como los retratados en El patrón, radiografía de un crimen(2014) o Acusada(2018). Crímenes de familia (2020) pertenece a este segundo grupo. Dejando de lado la polémica de su estreno, prefiero centrarme en el retrato que busca construir Sebastián Schindel (una persona que viene del documental y se nota). En muchos puntos sobreexplicada y didáctica, necesita romper la narrativa lineal para generar misterio con los dos juicios en paralelo. Los interpretes están muy bien, pero se destaca Yanina Ávila (con su hijo) que al no ser una actriz profesional (su primera aparición fue en Una especie de familia (2017)) logra transmitir mucho más que la protagonista.
Si todas las películas son un viaje, están destinadas las comedias a ser un viaje con problemas. ¿Quién *&$%! son los Miller?(2013) y Mejor solo que mal acompañado(1987) son dos brillantes ejemplos. Gente que está obligada a viajar junta por motivos poco congruentes que bien nos recuerda a Lo que sucedió aquella noche(1934) o en su defecto a La rubia del camino (1938). Y como si faltara nada, las diferencias se aplanan con el viaje y terminan considerándose familia.








