domingo, 23 de agosto de 2020

La noticia de que miles de niños en África pasan hambre y miseria, nos llenó de alegría.

Esta semana vi por Netflix Sully (2016), parece simple y cuadrada, pero cumple con todos los casilleros y Tom Hanks da su toque personal. Tiene lo interesante de tomar un evento real y no centrarse en él, sino en lo que pasó después. Si bien el evento retratado fue la hazaña por parte de Chesley Sullenberger de aterrizar (amerizar) sobre le río Hudson, la película explora por un lado el trauma que se le generó al personaje luego y el juicio donde deberá probar que hizo lo correcto. En ningún punto la narración se para en la vereda enfrente a Sully, pero sí él mismo, llegando a pensar que no es el héroe que todos afirman que es. Acá es donde entra el talento de Tom Hanks, que parece ya no costarle armar estos personajes. El chiste fácil: lo mejor es no viajar con Tom Hanks.


En uno de mis podcasts favoritos, Hoy Trasnoche, hablaron de A good woman is hard to find(2019), lo que me llevó a cortar el episodio, verla y luego terminar de escuchar. Creo que hoy día es uno de los mejores ejercicios para descubrir joyitas que están dando vueltas por los torrents y que fácilmente se pueden pasar por alto. Estas películas que no tienen chances de llegar a los cines porteños (más allá de la situación actual, claro). 


Hace años que vengo pateando ver (500) days of Summer(2009), no sé si por desinterés o qué. Francamente resultó ser lo que esperaba, no llegué a empatizar con ninguno de los personajes. Pero me recordó a otra película que sí me gusta y he visto muchas veces. Y si bien la película tiene casi 50 años la sigo sintiendo más moderna que ésta con todos sus chiches y parafernalia. Es sencillo, un chico conoce a una chica que se escapa de la norma, lo vuelve loco y se vuelve lo principal en su vida. Cada uno tiene sus gustos y ella prefiere no poner etiquetas. La cosa va bien hasta que va mal. Él se persigue constantemente, lo comparte con sus amigos (y con los espectadores) que no hacen otra cosa que escuchar. Llegan al hartazgo y cortan, se ven un par de veces, él intenta salir con otra chica pero no es lo mismo, sigue enganchado con ella. Intenta olvidarla, pasa el tiempo. Un día se vuelven a encontrar y se ponen al día, pero él descubre que no se va a poder dar, imagina un mundo perfecto donde sí se puede dar, pero queda reservado a la ficción. Decide recordar los momentos lindos y entender que la vida sigue. Ya no sé si estoy hablando de 500 días con ella o de Annie Hall(1977).  


Hay películas que a uno lo deslumbran, porque no lo espera para nada y se encuentra con un universo particular, muy particular quizás. Eso me pasó la primera vez que vi El milagro de P. Tinto(1998), y ahora que la vuelvo a ver, habiendo dejado un par de años, no dejo de maravillarme. Parece ser una película desconocida, salvo la persona con la que la vi por primera vez (por recomendación de su padre) no conozco a nadie que la haya visto. Es tan ignota que es hasta difícil de conseguir (de hecho tengo una copia en una calidad pésima). 
No quiero pecar de ser exagerado, pero creo que es una de las películas donde para mí está el espíritu del cine. Es decir, me parece que es una historia que solo tiene sentido en este formato. Con chistes que tardan escenas para encontrar el remate, con personajes que van y vienen. Y como dije al principio, esa capacidad de crear un mundo propio sin depender de nada, de construir un verosímil con pocos elementos, de inventar un idioma solo para que cuadre la trama. 
El milagro de P. Tinto: veinte años viviendo a lo loco - Jot Down ...


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