Lamentablemente terminó el querido ciclo de cine argentino recuperado, no sin dejar de sorprender hasta el final con grandes joyas. El último domingo tuve el agrado de ver Vidalita(1949) donde Mirtha Legrand se hace pasar por varón gran parte del film. Lo gracioso está en la parte en la se ve obligada a ser mujer de nuevo, y en vez de revelar su verdad, decide hacerse pasar por un hombre disfrazado de mujer. Para el deleite de todos, acompaña con su interpretación Narciso Ibáñez Menta.
Esperamos que Peña repita pronto en ciclo (este mismo u otro nuevo, todos son más que bienvenidos).
De las cuatro películas de Lina Wertmüller protagonizadas por Giancarlo Giannini y Mariangela Melato (salvo Pascualino Siete Bellezas(1975)) sólo me quedaba ver Amor y Anarquía(1973). Y si bien las cuatro no guardan relación salvo su directora y su actor protagonista, podríamos decir que pertenecen al mismo universo, a un verosímil construido sobre una esencia italiana (que muchas veces cae en la italianidad). Un conflicto fuertemente social, atravesado por un amor (una encrucijada siempre), al que siempre da gusto volver.
Esta semana cumplí años y reseteé mi database donde hace un par de años llevo anotando de forma muy estricta todo lo que veo. Me sirve en parte para tener una idea de cuánto veo, cuánto cine nacional veo en relación al extranjero. Cuánto abuso de la piratería y cuánto uso hago de la formas legales. Cuántas películas nuevas en relación a las que volví a ver. En fin, este registro también me sirve como ayuda-memoria.
Pero como cada año vuelvo a enfrentarme a la planilla en blanco. Y este año decidí empezarlo con El juego de la silla(2003) la primera película de Ana Katz que tiene pendiente hace un tiempo y la nueva película de Aaron Sorkin estrenada a través de Netflix, El juicio de los 7 de Chicago(2020) porque cada tanto una película de juicio viene bien.

No hay comentarios:
Publicar un comentario