Ya estuve hablando de biografías en entregas pasadas, pero me dediqué mayormente a las contemporáneas. Fui un poco para atrás y me topé con la versión de Freud(1962) dirigida por John Huston. Sigue el tipo de biografía que prefiero, en donde no se recorre toda la vida de una persona sino que se centra en un segmento con un determinado tema a tratar. En este caso se aborda sólo 5 años de la carrera del padre del psicoanálisis donde podemos ver cómo va elucubrando su teoría. La gran barrera del film es la linealidad impuesta por la forma, que no permite que se adapte la teoría al relato, es decir, nuestro protagonista da vueltas en círculos cuando la trama lo obliga a avanzar, como si tuviera un reloj que le avisa "viene el desenlace". Lo que lleva a saltar varios escalones (y hasta tropezarse) en su camino.
Sigue el ciclo de Cine Argentino Recuperado y el domingo pasado Peña pasó Ufa con el sexo(1968), una película maldita que nunca llegó a estrenarse y estuvo perdida mucho tiempo. Peña lo explica muy bien en este video.
Cada tanto se suele escuchar que alguien no muy allegado al cine (o sí, en el peor de los casos) se refiere a tal o cual film como una película psicológica. Me parece que genera una taxonomía que no es tal, donde se separa a esta clase de películas y las demás se transforman en chatas o lisas. Me parece que todas las películas que tengan un personaje que vaya más allá de un arquetipo es una película psicológica. No es necesario un personaje traumado como el Joker(2019) o ver cómo un personaje piensa, o se la pasa mirando el techo en un estado de depresión. Con el solo hecho de que a un personaje se le presente un dilema y tenga que decidir cómo actuar, ya estamos hablando de una película psicológica. Pero más allá de esto, de vez en cuando me encuentro con films que podrían tratarse en una clase de psicología por tener un personaje (digamos) distinto en una situación cotidiana. Estas películas podrían rozar con lo sociológico o, incluso, con lo antropológico (qué multidisciplinario). Justamente esta semana vi lo que considero un ejemplo de esto: El enigma de Gaspar Hauser(1974). Herzog toma este caso real de un joven que ha vivido sus primeros 16 años de vida encerrado en un sótano sin contacto con otro ser humano y repentinamente es liberado, empujado a vivir en sociedad. Sin la necesidad de explicar el misterio, la película recorre su aprendizaje y cómo Gaspar se convierte en objeto de estudio rápidamente.
Hace varios años ya leí El cine según Hitchcock y cada vez que veo una película suya vuelvo al libro para revisar la parte en la que se la menciona. Actualmente en Qubit hay muchísimas películas de Hitchcock, sobre todo del periodo pre-Hollywood donde desarrolla fuertemente su estilo pero sin llegar al nivel de las obras maestras posteriores. Aunque me animaría a decir que no es el caso de La posada Maldita(1939) donde ni siquiera hace un cameo (el juego de buscarlo entre los extras funciona cuando se ve acompañado). En el libro tampoco hablan mucho ya que tampoco fue una buena experiencia para Alfred.

No hay comentarios:
Publicar un comentario