domingo, 16 de mayo de 2021

La única manera de que descanse mi pene es yendo a mear

 Otra semana para ver cuentas pendientes. Volví a los DVDs, mientras tenga a mano una lectora lo voy a seguir haciendo. Me pregunto si se volverá un formato retro con el tiempo, como pasa hoy con el vinilo. Aunque lo descarto, por el simple hecho de su carácter digital, es muy fácil copiarlo a otro dispositivo, cosa que es imposible de hacer con el vinilo sin perder calidad. Pero me estoy yendo de tema, el DVD de esta semana trae tres películas de Victtorio de Sica y una de ellas es Milagro en Milán (1951). Si bien no había escuchado nada de la película, pensaba encontrarme con las bases del neorealismo, pero terminé acercándome a la precursora de El milagro de P. Tinto(1998). Grata sorpresa.


Otra película que también estaba en el tintero y de la que no había escuchado mucho es El imperio de los sentidos(1976). Más allá de aburrirme y causar el efecto contrario a un afrodisiaco, me hizo pensar bastante en como envejece una película erótica (o casi pornográfica como es este caso). Podría decir que la formula es bastante similar al terror, cuanto más mostrás, peor envejece con el tiempo. 


Me sorprende estar al día con Hoy Trasnoche, creo que una vez que entro en la rutina del año me es imposible seguirlo, pero este año mi rutina se asentó mucho antes de comenzar la temporada de este año (y qué alegría que lo sigan haciendo!). Intento el mismo fin de semana que sale ver la película, esta semana fue un buen estreno, In the earth(2021).


Navegando las novedades de Qubit, preferí terminar la semana con algo más arribla, la extraña The geisha boy (1958). Y digo extraña porque no se termina de entender la razón por la que Jerry Lewis va a Japón. No ridiculizan tanto (lo intentan con mucha fuerza) a los orientales y el humor del cómico queda a medio camino. Al menos no se queda con la chica norteamericana. 

Y lo que se nota y queda feo es el hecho de que Lewis jamás piso Japón.



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