domingo, 30 de mayo de 2021

Soy un director de cine, entiendo de psicología humana

Volví a ver una película que no veía hace 20 años, pero sin embargo recordaba su energía. Lo que más me llamó la atención fue notar que se trataba de una película hecha para televisión (de hecho es la película de una serie que vi después), no obstante la primera vez la vi en el cine. Llegó el recreo(2001) no necesita presentar a sus protagonistas, va directo al grano, tiene buenos chistes y el plan del villano es tan ridículo como cómico. 

Gracias a Disney+ pude reencontrarme con esta joya que hace años buscaba. Levemente tentado a rever la serie.


 ¿Qué pasa cuando un director se repite desde hace veinte años? Volver sobre los mismos temas, perdiendo paulatinamente la gracia. Más allá de los problemas para conseguir presupuesto y distribución, se nota que las películas le cuestan, como si le dieran pereza o ya no estuviera tan despabilado. Lo único bueno, quizás, de Ritkin's Festival(2020) sea el espacio que tiene Storaro para recrear clásicos del cine. 


Y hablando de clásicos del cine, fue imposible no ver Cuando huye el día(1957) la noche siguiente. Donde un ya viejo Victor Sjöström también viaja en sus sueños recorriendo su juventud. Lo que más sorprende es el tono, si bien está llena de nostalgia y miedo a la muerte, resulta ser muy luminosa. No estoy descubriendo nada al elogiar un clásico, pero aunque la revea no creo poder encontrarle momentos o lugares donde haga agua. 


Quizás un gran plan para un sábado a la noche de aislamiento sea acercarse a una  alocada comedia de John Waters. A dirty shane(2004) es delirante y maneja el grotesco con toda soltura. Insisto, es un gran plan.



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