domingo, 18 de octubre de 2020

Les preguntaría si son una rana

Ya estuve hablando de biografías en entregas pasadas, pero me dediqué mayormente a las contemporáneas. Fui un poco para atrás y me topé con la versión de Freud(1962) dirigida por John Huston. Sigue el tipo de biografía que prefiero, en donde no se recorre toda la vida de una persona sino que se centra en un segmento con un determinado tema a tratar. En este caso se aborda sólo 5 años de la carrera del padre del psicoanálisis donde podemos ver cómo va elucubrando su teoría. La gran barrera del film es la linealidad impuesta por la forma, que no permite que se adapte la teoría al relato, es decir, nuestro protagonista da vueltas en círculos cuando la trama lo obliga a avanzar, como si tuviera un reloj que le avisa "viene el desenlace". Lo que lleva a saltar varios escalones (y hasta tropezarse) en su camino.  


Sigue el ciclo de Cine Argentino Recuperado y el domingo pasado Peña pasó Ufa con el sexo(1968), una película maldita que nunca llegó a estrenarse y estuvo perdida mucho tiempo. Peña lo explica muy bien en este video


Cada tanto se suele escuchar que alguien no muy allegado al cine (o sí, en el peor de los casos) se refiere a tal o cual film como una película psicológica. Me parece que genera una taxonomía que no es tal, donde se separa a esta clase de películas y las demás se transforman en chatas o lisas. Me parece que todas las películas que tengan un personaje que vaya más allá de un arquetipo es una película psicológica. No es necesario un personaje traumado como el Joker(2019) o ver cómo un personaje piensa, o se la pasa mirando el techo en un estado de depresión. Con el solo hecho de que a un personaje se le presente un dilema y tenga que decidir cómo actuar, ya estamos hablando de una película psicológica. Pero más allá de esto, de vez en cuando me encuentro con films que podrían tratarse en una clase de psicología por tener un personaje (digamos) distinto en una situación cotidiana. Estas películas podrían rozar con lo sociológico o, incluso, con lo antropológico (qué multidisciplinario). Justamente esta semana vi lo que considero un ejemplo de esto: El enigma de Gaspar Hauser(1974). Herzog toma este caso real de un joven que ha vivido sus primeros 16 años de vida encerrado en un sótano sin contacto con otro ser humano y repentinamente es liberado, empujado a vivir en sociedad. Sin la necesidad de explicar el misterio, la película recorre su aprendizaje y cómo Gaspar se convierte en objeto de estudio rápidamente. 


Hace varios años ya leí El cine según Hitchcock y cada vez que veo una película suya vuelvo al libro para revisar la parte en la que se la menciona. Actualmente en Qubit hay muchísimas películas de Hitchcock, sobre todo del periodo pre-Hollywood donde desarrolla fuertemente su estilo pero sin llegar al nivel de las obras maestras posteriores. Aunque me animaría a decir que no es el caso de La posada Maldita(1939) donde ni siquiera hace un cameo (el juego de buscarlo entre los extras funciona cuando se ve acompañado). En el libro tampoco hablan mucho ya que tampoco fue una buena experiencia para Alfred.





domingo, 11 de octubre de 2020

Who is the man that would risk his neck for his brother, man?

 Volví al blaxploitation, después de mucho tiempo de haber visto Dolemite(1975) en el Festival de Mar del Plata del año pasado y ese tan hermoso homenaje que le dedicó Eddie Murphy. Volví a un año particular, 1971, en el cuál se estrenaron dos películas opuestas, por un lado Shaft y Sweet Sweetback's baadasssss song. Opuestas en producción pero no tanto en público ni posición ante la ley. Mientras que uno encarna a un oficial, el otro debe escapar toda la película de los azules. Es interesante destacar este punto, donde el primero se impone por encima de los trámites burocráticos y ayuda a un gánster a liberar a su hija de la mafia italiana. El segundo, cansado del racismo decide actuar desde la opresión y sufrirá al respecto. Cabe destacar que en ambos casos, nuestros protagonistas paran todo y se toman el tiempo necesario para dar lugar a los encuentros carnales.  


En lo que viene siendo el maravilloso ciclo de EDA presenta se proyectó Chuva é cantoria na aldeia dos mortos(2019). Me hizo acordar mucho a Macunaima(1969), pero aquí centrándose en lo terrenal. Y si bien la película le da voz a un grupo poco representado en el cine (y en la sociedad), creo que su conflicto principal es universal (como ya lo he nombrado por estos textos): la persona obligada por una fuerza mayor a ocupar un rol o ser alguien que no quiere ser.


Sigo feliz con el ciclo del MALBA dedicado al cine argentino recuperado. El domingo pasado Peña nos sorprendió con La terraza(1963), esa película de Torres Nilson que se parece más a las películas de la generación del '60 que a sus películas anteriores (y a sus posteriores también). Una Graciela Borges radiante, como siempre.





domingo, 4 de octubre de 2020

La locura corre por mi familia, o mejor dicho, galopa

Por unos días estuvo disponible Días de Luz (2019), propuesta distinta centroamericana en el ciclo Mirá pa'cá. Integrada por 6 historias de distintos países de Centroamérica unidas por las mismas circunstancias. Si bien los relatos nunca llegan a cruzarse, sería imposible pensarlos como cortometrajes por separado. Aunque estén filmados de forma diferente, la idea de escenas intercaladas que están sucediendo en un mismo tiempo adentra al espectador en un tono, sintiendo que todo se ha detenido, pero sin embargo, hay que seguir.   


Muchas veces reflexiono sobre lo poco necesario que son las secuelas. Si bien tendemos a preguntarnos qué pasó con tal personaje al terminar el relato, o qué hubiera pasado si...; dejando de lado las películas con final abierto, creo que es interesante el juego de pensar cómo sigue. Y me animaría a decir que hay tantos desarrollos posibles como espectadores. 

Ahora bien, siento que una secuela (que no haya quedado pendiente en la original), es la realización de esa fantasía de un solo espectador. Y como se trata de satisfacer a un solo espectador, el resto (que venía con otra idea), queda completamente decepcionado. Creo que fue exactamente lo que me pasó con Doctor Sleep(2019), donde sin duda no me encontré con la película que yo esperaba. 

Cabe destacar la relación personal que guardo con la original (El resplandor(1980), claro). Que, habiéndola visto por primera vez a una temprana edad, me había impactado profundamente. Me generó un terror insoslayable a pesar de no tener ni idea quién era Jack Nicholson ni Stanley Kubrick. 

Podría despotricar acerca de este nuevo remix, pero prefiero dejarla pasar y dejar de confiar en los proyectos que elige Ewan McGregor       


Luego de terminado el ciclo tan mencionado aquí de óperas primas, llega al Malba (por Youtube) y de la mano de Fernando Martín Peña un ciclo dedicado al cine argentino recuperado. En el primer encuentro tuve la suerte de ver La calesita(1963) de y con el gran Hugo del Carril, de quien han hablado muy bien en la primera entrega de las veredas


Ella muere mañana(2020) me llevo a reflexionar sobre que rol fundamental juega el título de una película en la trama, sirviendo muchas veces como un viejo intertítulo del cine silente. Me da la sensación de que nos ahorramos un paso, de que podemos entrar de lleno en las emociones de los personajes si el título nos presenta la trama, o parte de ella. Pienso, sin ir más lejos, en Un condenado a muerte se escapa(1956) donde creo que también funciona perfecto. Incluso, funciona aún mejor, cuando a mitad del film nos preguntamos ¿será cierto el título?. En ese punto la película nos ganó, estamos completamente inmersos. Una picardía: quizás sea mejor nunca responder esa pregunta.


Una clásico y cierro. Hay una copia excelente de Arsénico y encaje antiguo(1944) en Qubit. Un Cary grant en su mejor momento y un humor negro completamente astuto. 





domingo, 27 de septiembre de 2020

Los cuatrocientos golpeados

Finalmente terminó el hermoso ciclo de óperas primas mencionado en entregas anteriores. El último fin de semana tuve el agrado de ver la primera película de Arturo Ripstein, Tiempo de morir(1966) con guión de Gabo y Carlos Fuentes. Una cantidad de planos secuencias que cansan a cualquiera pero que no se apartan de un relato clásico, aquel donde un hombre es perseguido por su pasado y atormentado por su futuro (qué profundo, como si no fueran todos los relatos así). Del otro extremo del mundo, puntualmente Kazajistán, se pudo ver Kairat(1992) donde lo narrativo pasa de largo para dar lugar a lo onírico, con las preocupaciones tan propias del sueño, el único lugar donde se construye un mundo de reglas que no deben ser violadas (como una película, pero hay excepciones). 


Hay películas que quedan colgadas al momento del estreno, y creo que tiene que ver por no encontrar su tono. Esa sensación me dio esta semana al ver Jennifer's body (2009), una mezcla de dos mundos, que parece pensada por productores que quisieron unir dos temáticas que funcionaron. Digo esto porque las referencias para construir la película son claras. Por un lado el drama adolescentes con el tono cómico de Mean Girls(2004), incluso la protagonista actuó allí. Y por el otro lado las películas de rituales satánicos y vampiros. No termina de definirse por ningún lado. 


Hace años con dos amigos cercanos y estudiantes de cine ideamos una cantidad de sketches basados en la nouvelle vague de forma paródica llamado "la novela vaga". Pensamos, sin llevar nunca a cabo, innumerables cortos paródicos de películas del movimiento (algunas que murieron directamente en el título) y que (al menos yo) soñamos con retomarlo. Esta semana me encontré que el mismo Truffaut se nos adelantó 50 años, al filmar durante su estadía en el festival de Mar del Plata (por el estreno de Jules et Jim) un corto mudo titulado Los cuatro golpes(1963). Dura apenas 3 minutos y lo pueden encontrar en Youtube. Agradezco el dato a un nuevo newsletter cinéfilo que apareció en los últimos meses llamado Las veredas. 


No estoy con animo de ver ficciones que transcurran en la cuarentena actual(en parte porque los recursos se agotan, y en parte porque prefiero ver relatos que me ayuden a olvidar la realidad por un rato, no que me la remarquen)pero me insistieron y vi Host(2020). Tiene la duración exacta, no llega a la hora, emula ser una videollamada por la plataforma zoom y utiliza sus recursos al máximo. No rellena la trama con datos innecesarios y los jump-scares están en el momento justo. Invita al julepe.


Para no extenderme mucho más cuento que prometí volver al cine de Abbas Kiarostami y cumplí, está vez con la premiada El sabor de la cereza(1997). Aproveché y releí un par de notas en El amante cine del momento del estreno. Por otra parte, decidí volver al original (aunque posiblemente no sea nada original en sus pagos) y vi Yojimbo(1961), protagonizada por el más grande, el señor Toshiro Mifune. También decidí ver una secuela que no está al nivel de la primera (qué sorpresa), por más intentos que haga John Woo, Misión Imposible 2(2000) parece lo que sobró de Contracara(1997). No sé que más me deparará la saga, pero ya vendrá el análisis completo.




domingo, 20 de septiembre de 2020

Le sorprendería lo que es físicamente posible

Seguimos con las óperas primas en el Malba. Una película increíble Mientras sopla el viento (1961) que en un primer momento parece que el planteo es parecido a La noche del cazador (1955) pero por suerte termina yendo para otro lado. Creo que uno de los puntos fuertes es el modo en que está retratado la inocencia en la niñez y desde dónde se construyen ciertos conceptos. Recuerdo que los temas referidos a la historia cristiana se me confundían (a pesar de haber sido bautizado nunca me mandaron a catequesis) y a una temprana edad creía que Jesús había sido crucificado a lo largo de la Italia.


Santiago Calori arrancó este año con uno de los mejores newsletters cinéfilos (que ya tiene web propia, qué nivel) y compartió esta joya que vio de chico por la tele: The talking of Pelham One Two Three(1974). Y más allá de lo divertida que es y que demuestra otro choreo de Tarantino; me interesa volver a lo que le pasó a Calori. Cómo te marcó una película que viste de chico, una del montón, que encontraste de casualidad (quizás empezada) y no volviste a ver por mucho tiempo. Me gusta pensar que son películas que llegan antes de tiempo, ya que no las podemos comprender o saber simplemente de qué hablan, pero hay algo ahí que sin duda nos llamó la atención. Posiblemente se deba a que no era lo que solíamos ver (claro que todos los días no se ve una película donde un grupo de personas secuestran un subte), pero tampoco creo que tenga que ver con la narrativa (lineal) sino porque claramente hay algo fuera de lugar. Se me ocurre que las películas que interrumpen la educación cinematográfica tienen escenas "de alto voltaje" (como le decían mis padres) ya sea sexo, violencia (me animaría a decir gore) o terror. 


Entre las películas postergadas por la pandemia (postergadas de su estreno en sala, claro), está Mulán(2020) versión live-action. Siendo una de las primeras películas que vi en cine (a los 3 años, acompañado de mis dos abuelas) guarda un lugar importante en mi corazón. Pero decidí hacer el ejercicio de ver la nueva versión haciendo de cuenta de que la versión de 1998 no existía. Aunque esto me fue casi imposible, me pareció que era la mejor manera de entrar a la película lo más fresco posible. Me encontré con un film muy respetuoso, buscando un público amplio, pero vacío, con una protagonista que está por encima de las circunstancias todo el tiempo dando la sensación de que los obstáculos le quedan chicos. A la vez, este poder innato de la protagonista (su chi) achica su desarrollo y agranda la distancia con el espectador. 

Y dejando de lado las comparaciones me preguntó cuál es la necesidad de esta película. Habiendo pasado menos de 25 años de su original, ¿no llega demasiado temprano la remake? ¿Tan rápido Disney necesita limpiarse las manos para no ofender a la cultura china ahora que son uno de los principales mercados? Quizás crecí, pero se le notan los hilos más que nunca.



A motivo de charlar sobre el reciclaje con mi hermano, recordé este corto espectacular que no puedo dejar de recomendar llamado La isla de las flores(1989). En apenas 10 minutos logra establecer un registro, explayarse y repensar el dispositivo. 





domingo, 13 de septiembre de 2020

Vamos a decirle solo lo que queremos que sepan

Steven Soderbergh no deja de sorprenderme (no siempre para bien) con su variada que es su filmografía. Con sus altos y sus bajos en los últimos años, antes del filmar con un iphone y de hacer algo realmente inentendible sobre los Panamá Papers, se dispuso a filmar otra película de robos, un género (si se puede llamar género) que sabe tocar con los ojos cerrados.  La primera vez que me encontré con Logan Lucky(2017) fue en un avión, pensé que daba para algo más que la pequeña pantalla pegada al asiento delantero y la dejé pasar. Ahora viéndola en Netflix, creo que mi decisión fue correcta, no porque esté compuesta de planos complejos o detalles mínimos, sino porque es de esos espectáculos (porque esta film no es más que un entretenimiento) donde vale la pena ponerse cómodo y verlo de la mejor forma posible. 


Pienso en el final(2020) se estrenó en Netflix y hubo comentarios por todos lados, que es muy pretenciosa, que es interesante por esto y aquello, que llegó al punto de no tener sentido alguno, que no sabemos por qué lo dejan seguir dirigiendo, que usa trucos de un corto de estudiante de cine, que no resuelve, que da vueltas sobre lo mismo, que es un ensayo, que no deja de mirarse el ombligo, que las actuaciones están muy bien pero no se entiende, que no sabemos qué esperar, que se mete con otra película que todos aman pero no están de acuerdo, que al fin metió una mujer de protagonista (con toda la misoginia que se le reprocha). Quizás la película sea todas estas cosas y ninguna. Francamente no me fascinó pero debatiría si se prestan las circunstancias.


Volví a ver después de mucho tiempo Harry Potter and Deathly Hallows (parte 1: 2010 y parte 2: 2011) y debo admitir que las disfruto mucho a pesar de seguir encontrándole fallas (desde cuestiones que no se explican y cambio con respecto al libro). Si bien este mundo da mucho para hablar (tanto como su autora), me gustaría centrarme en la siguiente cuestión: ¿Es una saga muy pegada a la generación (la mía +/- 5 años) que creció con ella? Crecer esperando la carta de para entrar a un colegio secundario pupilo debe haber sido el sueño de esa generación. Contagiarnos un montón de modos británicos de ver el mundo (aunque nos apegamos mucho al doblaje): el interés por el té, entender qué hace un ministro (hasta ahí), creer que siempre que vayamos a algún lugar estamos viendo solo un lado de las cosas. 

Pienso en otras sagas como Star Wars que reúne varias generaciones o El Señor de los Anillos que tenía un público previo y cómo siempre volvemos (como a películas que nos encantan), para encontrar un lugar confort, donde estamos completamente protegidos, donde Voldemort nunca va a ganar y la poción de amor es siempre efectiva.

No puedo dejar de recomendar el podcast que me llevo a rever estas películas que pueden encontrar en Spotify. Plantean de forma graciosa muchas dudas alrededor del universo mágico.


Siguiendo la pregunta de ¿Esto ganó el Oscar a mejor película? me encontré con una película que debía hace mucho: Cowboy de medianoche(1969). Pegando en el palo con el New Hollywood, ya mostrando el lado más lúgubre de New York donde un joven del interior va a buscar su vida. Claramente termina mal y no la encuentra, aunque en el camino también perdió su inocencia (acogotada con traumas un poco anteriores). 


Hay un gran interés en los festivales internacionales por las óperas primas. Celebrar las nuevas miradas, hallar autores. A la vez, resulta interesante ver óperas primas de artistas consagrados, por eso el Malba ofrece un ciclo online de cine dedicado a las primeras obras elegidas y presentadas por los dos grandes: Fernando Martín Peña y Roger Koza. Llegué a sintonizar (son restrictivos con el horario) la ópera prima de Pier Paolo Pasolini: Accattone(1961).

Logan Lucky review: Soderbergh's comeback is a delightful blue-collar  Ocean's

sábado, 5 de septiembre de 2020

Cuando se ama no es necesario pedir perdón

Después de haber visto el documental sobre la vida Robert Evans me dieron ganas de ver varias películas de la Paramount que me quedaban pendientes. En la misma semana vi Marathon Man(1976) y Love Story(1970). Un thriller de espías con nazis prófugos en Uruguay que ya no se ve seguido y una historia de amor (valga la redundancia) que es más recordada por su tema musical principal. 


En el marco de EDA PRESENTA se compartió el link para poder ver Erase una vez en Venezuela(2020) para luego poder tener una charla vía Zoom con la directora y el montajista. El documental muestra en detalle como un pueblo en el norte de Venezuela va quedando completamente inundado; y, tirando un poco más el hilo, lo olvidado que está el territorio por parte del Estado. 


Seguimos con el reciente cine de terror argentino que ya he mencionado en estas entregas: Aterrados(2017). Esta película de Demián Rugna se puede ver hace un tiempo en Netflix, estuvo un tiempo en Cinear y en un tiempo tenemos la remake estadounidense dirigida por él mismo y producida por Guillermo Del Toro. 

Dotada de ideas interesantes que no solemos ver, la película aborda lo sobrenatural. Se toma el tiempo de explicarlo pero creo que no llega a quedar claro del todo. Tiene un poco de todo, monstruo que se ve lo suficiente, investigadores, found footage, zombies, policía federal. 


De un tiempo a esta parte Netflix intenta abarcar la mayor cantidad de publico, o tocar tocas las teclas y para eso incluye en su catálago películas que le fueron bien en festivales. Burning(2018) pertenece a una de estas ráfagas que cada tanto encontramos. Una película que utiliza todo su tiempo para construir expectativas y la mayoría de veces no cumplirlas. Que da espacio al espectador a entender lo justo y necesario como para plantear dudas y a la vez certezas. Diría que es complicado hablar del tema de la película, ya que toca varios y no busca ser didáctica.  


Debo admitir que no soy fanático de las películas de exorcismos, más allá de El exorcista(1973) no me llama mucho la atención. Pero la idea de ir un poco más allá con un exorcismo (fallido) poniendo en tela de juicio la real posesión del Maligno hace que está película sea un poco más interesante. El exorcismo de Emily Rose(2005) relata los "hechos reales" de un caso donde la víctima de la posesión muere y cargan al cura exorcista con su muerte. Aunque el malo de la película es a todas luces el fiscal escéptico (donde creo que la película falla al hacerlo tan arrogante), logra que nos preguntemos si los síntomas de alguna enfermedad no pueden "dar la sensación" de que el Demonio acecha sobre un pobre cuerpo. 

La película se encuentra en Netflix, no tiene gran presupuesto pero lo tapa al no mostrar el exorcismo completo (a la vez es interesante que nos llegue el relato de los personajes que lo vivenciaron) . 

Love Story (1970) Película - PLAY Cine